Combatir el frío y no morir en el intento

Combatir el frío y no morir en el intento

Llega el otoño y hemos de empezar a prepararnos para el frío del invierno, se ha de buscar algún elemento para mantener nuestros hogares calientes pero a la vez sin consumir mucha energía y ahí tenemos los emisores térmicos.

¿Qué es un emisor térmico?

Los emisores térmicos son unas placas de calefacción por las cuales puede circular interiormente un fluido que al conectarse a la red eléctrica desprenden calor. Generalmente se fabrican en aluminio puesto que este material es un buen conductor térmico y tiene un factor de transmisión del calor muy elevado.

Características de los emisores térmicos

Los solemos encontrar en el mercado de diferentes tamaños y potencias, y debemos encontrar cual es el que más se adapta a nuestras necesidades. Las potencias suelen oscilar entre los más bajos de 500 W, hasta los más grandes de 2000 W. Para hacer un cálculo rápido debemos tener en cuenta que cada 100 W de potencia nos calentara 1 metro cuadrado de habitación, así pues una habitación de 12 metros cuadrados necesitara aproximadamente un emisor de 1200 W de potencia. Es recomendable que cuando vayamos a pasar de 15-16 metros cuadrados repartir en dos emisores situándolos en polos opuestos, de esta manera el calor se reparara más uniforme en toda la habitación.

Tipos de emisores térmicos

En general suelen haber tres tipos básicos de generar calor, los secos que calientan unos paneles interiores por lo general hechos de micra que se calientan muy rápidamente pero en contrapartida también lo pierden más rápido, suelen mantener el calor alrededor de una hora, por lo que son recomendables en lugares que vayamos a permanecer poco tiempo. Los emisores de fluido tienen un líquido térmico que circula por su interior lo que crea un calor uniforme manteniendo durante más tiempo la temperatura, pueden llegar a mantenerla entre cinco y seis horas. Y los últimos serían los cerámicos o de piedra natural que si bien les cuesta más alcanzar la temperatura, también son los que mejor mantienen el calor, lo que los hace ideales en estancias donde vayamos a estar bastante tiempo, por ejemplo habitaciones para dormir.

Otras características de los emisores térmicos

También podemos encontrar prestaciones como temporizador para que se desconecten solos, programables para encenderse en una hora determinada, conexión a nuestra red wifi y así tener su control desde cualquier parte del  mundo a través de nuestro teléfono móvil, con GPS y bluetooth los cuales nos localizaran cuando vayamos a llegar a nuestra casa y se conectaran solos, o inteligentes que detectaran nuestra presencia y nuestras rutinas de horario diarios así ellos solos se pondrán en marcha o se desconectaran.

Una función muy novedosa es la ‘’ventana abierta’’ que cuando detecta un aumento brusco de temperatura se apaga para no crear un consumo innecesario.

Y con tantos modelos de emisores térmicos, ¿Cuál elegir?

Cómo hemos dicho en función del uso de horas escogeremos un emisor térmico seco si lo vamos a usar muy poco tiempo o uno de fluido o cerámico (piedra natural) si su uso va a ser más prolongado.

La potencia la mediremos con la regla de 100 W por metro cuadrado teniendo en cuenta que en zonas más frías como por ejemplo el norte de España o con poco aporte solar tendremos que añadir un 20 o 30% adicional de potencia.

Además valoraremos en estancias de más de 15 metros colocar dos emisores opuestos así repartiremos mejor el calor.

Con wifi, programables, inteligentes, etc. dependerá de la inversión que queramos hacer, aunque son opciones que siempre nos ayudaran a reducir el consumo y ajustar su uso a lo estrictamente necesario.

Muy importante a la hora de calentar una habitación es comprobar su aislamiento, si tenemos ventanas antiguas de madera o no ajustan bien, nos pueden producir unas pérdidas caloríficas muy importantes, por eso es necesario comprobar si tenemos fugas de calor y poner los medios suficientes para su correcto aislamiento, un burlete de espuma en las juntas de nuestras ventanas nos ayudaran a solucionarlo.

¿Por qué escogeremos un emisor térmico como el tipo de calefacción para nuestro hogar?

Es una energía limpia, al ir conectado a la electricidad no genera ninguna combustión interna, humos o ruidos. Muy fácil de instalar bien colgado en la pared o bien portátiles con ruedas que los podremos transportar por todos los rincones de nuestra casa y guardarlos cuando no los vayamos a usar por el poco espacio que ocupan.

Rápidos de calentamiento los cuales además nos pueden servir como complemento a nuestro sistema principal de calefacción, por ejemplo, en viviendas con sistema de calefacción central donde la hora de encendido y apagado no corresponde a nuestras necesidades, o complemento al sistema de bomba de calor.

Su precio económico, rapidez y versatilidad lo hacen ideal para cualquier necesidad.

Consejos para un uso más efectivo y económico.

No cubras el emisor o lo utilices para tender la ropa, reducirás su radio de acción y eficacia.

Por la noche prográmalo para que se apague unas pocas horas después de que te vayas a dormir, por sí solo mantendrá la temperatura sin consumo eléctrico.

La limpieza es muy sencilla, pasa un trapo humedecido y sécalo bien después, esto solo bastara. Además hay modelos ya preparados para no manchar la pared, esto se produce al calentarse y adherirse a la pared el polvo que queda entre medio, viniendo estos modelos preparados para producir el mínimo calor en su parte trasera.