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¿Cómo ahorrar energía en el uso de electrodomésticos?

¿Cómo ahorrar energía en el uso de electrodomésticos?

Los electrodomésticos son una de las principales fuentes de consumo energético en el hogar. Si aprendes a utilizarlos de forma eficiente y consciente, reducirás significativamente su impacto en el medio ambiente y también tu factura a final de mes.

Lavadora y lavavajillas:

Si no son de carga regulable, aprovecha al máximo la capacidad de carga. Puedes utilizar programas de lavado en frío ya que la mayor parte de la energía se utiliza para calentar el agua y disminuir las revoluciones del centrifugado para reducir el gasto.

Si dispones de la opción de utilizar un programa eco, puedes utilizarlo cuando la vajilla en el caso del lavavajillas, o tus prendas en el caso de la lavadora, no estén demasiado sucias. El tiempo del programa es más largo y reducirás el consumo de agua y de energía.

Secadora:

Se recomienda el uso en situaciones de urgencia o cuando las condiciones climatológicas no permitan el secado tendiendo la ropa al sol. En cualquier caso, es conveniente centrifugar la ropa antes de meterla en la secadora, ya que el centrifugado tiene un mayor rendimiento de extracción de agua que el secado en términos energéticos.

Todos los modelos de secadoras cuentan con un programa interesante en caso de que deseemos retirar las arrugas con la plancha. Por un lado facilita el planchado al dejar la ropa con más humedad, y por otro, reduce el consumo de energía en un 25%. Además, no te olvides de limpiar el filtro de pelusas y del condensador.

Frigorífico:

No lo coloques en zonas calientes como cerca de la cocina o del horno. Es recomendable no abrir con frecuencia la puerta y evitar mantenerla abierta durante mucho tiempo ya que esto produce picos de consumo por un mayor funcionamiento al tener generar más frío para restablecer la temperatura. Con los alimentos calientes, es recomendable dejar que se enfríen antes de guardarlos en el frigorífico. 

Limpia la escarcha del frigorífico: 2 mm aumentan el consumo un 10%. 

Horno:

Se recomienda no abrir el horno de forma innecesaria mientras está en funcionamiento para evitar perder parte de la energía acumulada en su interior. Además, si cocinas de una vez la mayoría de los alimentos que vas a comer, también conseguirás un ahorro importante de energía.

Generalmente no es necesario precalentar el horno para cocciones superiores a una hora y apague el horno un poco antes de finalizar la cocción, el calor residual será suficiente para acabar el proceso.

Los hornos de convección favorecen la distribución uniforme de calor, ahorran tiempo y, por tanto, gastan menos energía.

Cocina:

Es recomendable instalar placas de inducción, en vez de vitrocerámica y gas, ya que tienen un consumo mucho menor y son más ecológicas. Al adaptarse al recipiente, sólo suministran la energía necesaria y reducen el consumo eléctrico. Su precio es más elevado que el resto de sistemas, pero si se utiliza la cocina diariamente, se amortizan en muy poco tiempo. Por otro lado, si apagamos el fuego 5 minutos antes de finalizar la cocción, los alimentos se cocinarán con el calor residual y ahorraremos energía.

Climatización:

Se debe utilizar la calefacción y el aire acondicionado a temperaturas moderadas y solo cuando sea necesario. El aire acondicionado es un electrodoméstico que consume mucha energía, por lo que conviene encenderlo a temperaturas superiores a los 24ºC y cerrar bien puertas y ventanas para que sea más eficaz el proceso de refrigeración de la vivienda. Al instalar un nuevo aparato de aire acondicionado en casa, es importante tener en cuenta la orientación de este y colocarlo preferentemente al noroeste para evitar que a este le dé el sol durante el día. Si colocas el aparato en una zona con sombra su consumo será mucho menor. Además, es importante mantener limpios los filtros y controlar la temperatura evitando que ésta sea excesiva y que por tanto consuma más energía.

Certificación energética:

Gracias al etiquetado energético podemos saber el consumo de energía de los electrodomésticos y compararlo. Los más eficientes son aquellos que con etiquetas energéticas A+, A++ o A+++. 

A pesar de que los aparatos más eficientes son más caros en el momento de la compra, se amortizan generalmente antes de la finalización de su vida útil por lo que elegirlos es siempre la opción más inteligente.

Los electrodomésticos apagados también consumen:

Muchos electrodomésticos (Teles, ordenadores, equipos de música, cafeteras…) siguen consumiendo incluso estando apagados o en modo 'stand by', incluso consumen más energía mientras están apagados que mientras están en uso. Es por ello que es recomendable que en el momento de comprar un electrodoméstico nuevo, preguntes por aquellos que no consuman mientras están en reposo.

Es recomendable usar regletas para apagarlos todos a la vez, e incluso puedes adquirir unos modelos denominados “inteligentes” y que son capaces de detectar si el aparato principal está en stand by (por ejemplo, un ordenador). En ese momento lo que hacen es apagar el resto de aparatos que estén conectados a la misma en ese momento (altavoces, pantalla, impresora, etc.).