Cuidado de prendas

Cuidado de prendas

Cuidados básicos para tu ropa

¿Quieres mantener tu ropa como el primer día? Una serie de sencillos consejos puede hacer que la vida de tus prendas sea más larga.

El primer consejo es seguir al pie de la letra las instrucciones de lavado de la etiqueta que encontrarás en el interior de cada prenda. Sabemos que hay multitud de símbolos, pero conocer cada uno de ellos puede evitarnos más de una sorpresa inesperada.

 

Antes de cada lavado, separa cuidadosamente tu ropa

Separa tu ropa antes de cada lavado según las temperaturas indicadas en las etiquetas y los colores de cada prenda. Esto evitará que se mezclen los colores y que prendas más delicadas puedan sufrir a temperaturas demasiado elevadas. Al contrario, menos temperatura, también puede causar problemas. Las prendas de color que deben ser lavadas a 60 grados pueden desteñir si se lavan a 40 grados o a mano.

Antes de poner en marcha tu lavadora, ten en cuenta estos consejos:

  • Utilza la cantidad necesaria de detergente, sino la prenda podría quedar manchada. Respecto a la lejía, desgasta las fibras de las prendas, por lo que es preferible utilizar blanqueadores.

  • Lava tus prendas del revés, para proteger los colores y el desgastamiento del tejido. Especialmente, si tienen adornos en la parte exterior. Si tu prenda tiene accesorios estos podrían desprenderse, estropeando la prenda y dañando la lavadora.

  • Las prendas de punto que se pueden lavar a máquina deben ser lavadas en el ciclo corto y con un centrifugado moderado. Como cualquier otra prenda delicada, además, es recomendable utilizar una “bolsa de lavado” o en su defecto una funda de almohada.

Para lavados a mano, acuérdate de disolver bien el detergente líquido antes de introducir la ropa y en poca cantidad. No dejes las prendas en remojo y no la retuerzas. Por ejemplo, puedes escurrir tus jerseys enrollándolos en una toalla absorbente.

En los primeros lavados ciertas prendas pueden desteñir. Para evitar que el color pueda dañar al resto, lava la prenda sola y siempre con agua fría y sin dejar en remojo.

Si necesitas utilizar lejía, hazlo sólo con agua fría y manteniendo la prenda sumergida como máximo una hora.

 

Cuidado con el sol

Antes de secar la ropa, es aconsejable centrifugar bien. Tras ello, recuerda que el aire libre es la mejor secadora, pero no así el sol. Evita exponer las prendas directamente o durante mucho tiempo al sol ya que pueden perder su color.

Un buen truco para prendas de punto es secarlas envueltas en una toalla en posición horizontal, conservando con ello su forma original. No las expongas al sol y ni las seques con calefacción.

 

El último paso, el planchado de tus prendas

Indiscutiblemente una plancha de calidad y con las prestaciones necesarias te ayudará a cuidar de una manera más óptima tu ropa. Antes de planchar, clasifica tus prendas según el grado de temperatura marcado en la etiqueta para empezar por la más baja ya que poco a poco irá cogiendo temperatura y esto podría dañar las prendas más delicadas. Para un correcto planchado, es mejor que la ropa esté algo húmeda para plancharla. 



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