Etiqueta energética, ¿qué es y para qué sirve?

Etiqueta energética, ¿qué es y para qué sirve?

Es una herramienta informativa al servicio de los compradores que permite conocer de forma rápida la eficiencia energética de un electrodoméstico. Incluyen los datos sobre consumo y eficiencia que aportan los fabricantes.

¿Para qué sirve?

La finalidad de esta etiqueta es mostrar la calificación energética de una forma rápida y sencilla cuál es la eficiencia energética de los electrodomésticos. Esta clasificación de la eficiencia energética de los electrodomésticos es muy útil a la hora de comprar uno, porque te permite comparar entre diferentes marcas y modelos. La decisión de compra entre uno u otro puede suponer a la larga un importante ahorro económico, porque la vida útil de un electrodoméstico oscila en torno a los 8 años. Por ello tienes que intentar tomar estas decisiones mirando el medio plazo y el tipo de clase energética, sino lo barato te puede salir muy caro.

Los tipos de eficiencia energética según esta etiqueta son los siguientes:

Mayor nivel de eficiencia:

  • - A+++
  • - A++
  • - A+

Consumo medio:

  • - A
  • - B

Consumo elevado:

  • - C
  • - D

Dentro del etiquetado energético, la principal variación que existe entre una etiqueta y otra se debe tipo de electrodoméstico. Los principales aspectos que se tienen en cuenta son los siguientes:

  • - Nombre del electrodoméstico.
  • - Modelo.
  • - Clase de eficiencia. Indica a qué categoría energética pertenece.
  • - Consumo de energía. Especifica el consumo anual de kW.
  • - Información detallada: En función de cada marca y electrodoméstico, se aporta información adicional como el nivel de ruido.

¿Cuáles son los electrodomésticos que menos consumen?

Como hemos mencionado anteriormente, cuando adquieres un electrodoméstico nuevo deberías de fijarte en la etiqueta energética según la clasificación que hemos explicado anteriormente. Así sabrás con qué electrodoméstico, modelo y gama ahorrarás más dinero y energía.
Lo más importante a la hora de comprar un electrodoméstico es que su etiqueta marque un consumo bajo, es decir, que tenga categoría A. Otra cuestión que debes tener muy en cuenta es que algunos de ellos pueden suponer hasta el 30% de la factura.