Cómo hacer el mantenimiento del aire acondicionado en 5 pasos

Cómo hacer el mantenimiento del aire acondicionado en 5 pasos

De manera inesperada, ha llegado el calor a nuestros hogares cuando aún no ha dado ni tiempo de hacer el cambio de armario, por lo que ya es buen momento para ir pensando en la puesta a punto del aire acondicionado.  Aquí te indicamos qué pasos seguir para hacer un buen mantenimiento del electrodoméstico.

No sabemos qué pasa realmente detrás de esa caja decorativa que nos refresca las tardes y noches de verano, aunque a la hora de realizar el mantenimiento no está de más saber que los aires de pared que habitualmente nos encontramos en el hogar constan de una unidad interior, llamado evaporador, y una unidad exterior, llamada compresor. Este tipo de aires tiene una ventaja fundamental, y es que suelen ofrecer la opción tanto de calefacción como de refrigeración, convirtiéndolos en una buena inversión para todo el año.

Debido al uso continuo del aparato, tanto el evaporador como el compresor pueden acumular polvo o generar proliferaciones de bacterias, debido principalmente a que el aire acondicionado toma el aire caliente de la habitación y extrae el calor a través de un proceso de refrigeración que incluye el uso de componentes como el gas refrigerante, que al pasar a diferentes estados (líquido a gas principalmente) y temperaturas, puede generar humedades en la unidad interior, llegando incluso a generar moho en los casos más extremos.

Para realizar el mantenimiento y garantizar el buen funcionamiento del aire acondicionado, todos los expertos te recomiendan seguir estos consejos:

  • 1.- Lo primero que tienes que hacer es poner en marcha la función "Ventilador" durante unos 10 minutos para asegurarte de que el interior del aparato esté completamente seco. Los últimos modelos de aire acondicionado pueden incluir una función de autolimpieza que puedes aplicar en sustitución del anterior. Asimismo, puedes aplicar también la función de "Deshumidificar", muy importante en la época veraniega, ya que elimina la humedad de las habitaciones donde se encuentra el aparato y también contribuyes a prevenir sus efectos negativos.
  • 2.- Acto seguido, desconecta el aparato de la toma de corriente y espera al menos cinco minutos antes de empezar la limpieza.
  • 3.- Para la limpieza de la parte exterior, es decir, la carcasa, es suficiente con pasar un paño húmedo con agua templada o fría sobre el mismo para quitar el polvo o cualquier suciedad. No utilices ningún disolvente o detergente.
  • 4.- Es el momento de limpiar el filtro. Puedes sacarlo fácilmente levantando el panel y tirando de la parte sobresaliente del filtro para retirarlo. A continuación, con un aspirador o con agua, limpia el filtro y sobre todo, déjalo secar por completo antes de volver a ponerlo correctamente. Si te encuentras con que el filtro está muy sucio o tiene grasa, puedes utilizar un detergente suave no abrasivo. Esta parte es importante, ya que un filtro limpio también implica una mejor calidad del aire.
  • 5.- No te olvides del mando. También puedes limpiarlo con un paño húmedo, y en caso de tener mucha suciedad, puedes utilizar un detergente no abrasivo y humedecido con agua tibia.