Receta de arroz con leche con el microondas

Receta de arroz con leche con el microondas

¿Te gusta disfrutar de la buena cocina, pero no dispones de mucho tiempo para dedicarte a ello? No te preocupes, la falta de tiempo ya no es un problema.

Probablemente hasta ahora sólo utilizabas el microondas para calentar tu café con leche por la mañana, pero sirve para mucho más que eso y puedes sacarle un gran partido para cocinar recetas sanas de forma rápida y sencilla.

Lo primero que debemos erradicar es la falsa creencia de que cocinar en el microondas hace que los alimentos pierdan sus nutrientes y vitaminas.

Lo segundo infórmate bien de todas las opciones de las que dispone tu electrodoméstico, ya que como en todo, depende del modelo que compres cuenta con unas prestaciones u otras.

Y por último no olvides colocar una tapa, ya sea de plástico o de vidrio que proteja tus alimentos. Esto no solo sirve para que la comida no salpique y acabe poniéndolo todo perdido en el interior de tu microondas, sino también para que los alimentos no se resequen.

Ingredientes para 6 personas:

  • - 1 vaso de arroz redondo o bomba (los arroces largos o vaporizados no sirven para esta receta).
  • - 2 vasos de agua.
  • - 1 vasos de azúcar.
  • - 4 vasos de leche entera.
  • - La corteza de medio limón.
  • - 1 palo de canela.
  • - 1 cucharada de esencia de vainilla.

Preparación:

Para empezar, si quieres, puedes lavar el arroz bajo el grifo en un colador. Hazlo si te gusta que el arroz quede más suelto, porque de esta manera pierde algo de almidón.

Ponemos el arroz en un bol que sea profundo y añadimos el agua. Doble cantidad de agua que de arroz.

Ponemos el arroz en el microondas durante unos 15 minutos y a 850 W.

Cuando lo saquemos, verás como el arroz ha absorbido el agua, pero si queda algo tendrás que escurrirla.

Ponemos la leche fría y añadimos la piel del limón, el palo de canela y la esencia de vainilla. Ponemos todo en el microondas, ahora por 10 minutos a potencia máxima.

Después de ese tiempo añadimos el azúcar y removemos bien, en caliente, para que el azúcar se disuelva por completo.

Verás que el resultado está algo líquido, pero al enfriarse espesa bastante.

Tapamos y dejamos reposar hasta que enfríe por completo. Podemos meterlo en la nevera. Cuando enfríe, retiramos el palo de canela y la piel de limón.

Y ya estará listo para servir, espolvoreado con un poco de canela molida.

¡Que aproveche!